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Esta ciudad fue, según Cicero, l’altera Roma, la segunda Roma, y según Tito Livio la más grande y rica ciudad de la Italia antigua.
Santa Maria Capua Vetere, la antigua Capua en edad arcaica, se extendía en la llanura aluvional en una asa del río Volturno.
Las investigaciones arqueológicas han hallado su fundación por parte de los Etruscos en el IX siglo a. C.; durante las escavaciones que tuvieron lugar en los años '60 han sido descubiertos hallazgos de la época del Hierro ( 900 – 850 a. C. ), objetos de metal, sobretodo unas hebillas y vajillas de proveniencia griega y vasijas con decoraciones geométricas que hacían parte de unos ricos ajuares funerarios. Hoy en día estos hallazgos están expuestos en el Museo Arqueológico de Capua que desde hace poco se ha estrenado, y aquí se encuentran también unas importantes manufacturas de arcilla con decoraciones de bronce que se remontan a la época etrusca.
La economia de la ciudad estaba fundada en la agricultura aunque fue muy floreciente también la artesanía artística y el comercio con la zona griega en Italia meridional, favorecido por el hecho que el río Volturno era navegable.
Durante el siglo V a. C. la ciudad fue conquistada por los Samnítas y a esta época se remonta la construción del santuario extraurbano de “Diana Tifatina” , a las faldas del monte Tifata, lugar sagrado donde surgirá S. Angelo in Formis, iglesia del siglo XI que conserva los notables frescos de aquella época de la escuela local, y donde han sido halladas unas esculturas en piedra que representan unas mujeres, las llamadas “Madres Capuanas” o “Mater Matuta”.
Que la ciudad tuviera un rol importante en la época romana está demonstrado por la construción de la Via Appia en el 312 a. C. que fue realizada para intensificar las relaciones comerciales entre Roma y Capua.
La ciudad dió socorro a Annibal y le apoyó en la batalla de Zama, pero después la derrota de éste la ciudad fue punida con una confiscación de su territorio y con la privación de su ciutadanía.
A partir del año 456 la ciudad empezó a subir unas incursiones, antes por parte de los vándalos de Genserico y más tarde por parte de los saracenos, asi que fué abandonada por sus habitantes y fué reconstruida por voluntad de un conde longobardo en el 856.
Del período romano queda el enorme anfiteatro, el segundo por tamaño en todo el Imperio, y famoso por los espectáculos de los gladiadores de la escuela capuana a la cual perteneció Espartaco, el hombre que dió lugar al empiezo de la famosa revuelta del 73 a. C.
En las cercanías del anfiteatro está ubicado uno de los templos mejor conservados y dedicado al culto de Mitra, una antigua divinidad que representaba al Dios de la luz y de la verdad, defensora de la lucha de los hombres contra el mal.
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